Por fin, ayer pude hacerme un hueco e ir a Madrid a ver la nueva peli de Disney. Antes de nada, me gustaría despotricar un poco, ya que sólo la echaban en versión original en un cine y encima costaba más caro que en cualquier otro sitio, ¿cómo van a apoyar así el cine en V.O. y que los españoles aprendamos inglés?
Tengo que aclarar que cuando aparecieron los primeros bocetos de producción me gustó más que al ir viendo el estilo final de la película, pero siendo Disney, es imposible no interesarse por lo que están haciendo. Además, Enredados demostró que ya tenían un nuevo estilo visual prefijado para sus clásicos, y había que verificar si realmente funcionaba con sus siguientes películas.
Para quien aún no lo sepa; Frozen es la historia de Anna, princesa de Arendelle y de su hermana Elsa, nacida con poderes de nieve y hielo. Cuando Elsa es coronada reina, su poder se descontrola y decide huir del mundo. Anna se embarcará en un largo viaje para convencer a su hermana de que regrese y ayudarla a controlar sus poderes, que han sumido al reino en un invierno eterno, mientras conocerá el significado del amor verdadero y demostrará que no hay que rendirse jamás.
Anna es la protagonista indiscutible, y por ello era imperante que se le cogiera cariño. Lamentablemente, su demostración de un carácter algo locatis y su personalidad arrolladora irán menguando hasta una actuación casi infantil al final. Vamos, que va perdiendo fuerzas. Aún así, sigo con muchas ganas de hacerme su cosplay de la versión invernal. Y eso es algo que no pillo, después del colorido de ese conjunto, ¿por qué vuelve a vestir una gama de verdes apio? Y tampoco entiendo a qué vienen las ganas desesperadas que tiene de encontrar a alguien que la entienda y ése sólo puede ser su alma gemela. ¿?
Elsa es un personaje muy desaprovechado y al que tendrían que haber tratado con más profundidad para poder comprenderlo, lo que se habría resuelto de haber sido ella la protagonista. Debido a sus descontrolados poderes, ha permanecido encerrada en su habitación y evitando todo contacto con su hermana para no hacerle daño, como ya pasó una vez. Vive presa del miedo, que precisamente es lo que hace que se descontrole su poder, hasta que huye el día de su coronación y se encierra en un fastuoso castillo creado por ella misma en mitad de la montaña.
Quedan muchas incógnitas, como el por qué de sus devaneos de diva una vez desata su poder, algo que no cuadra con la visión que se nos ha mostrado anteriormente de ella, y por qué no intentó empezar a controlar sus poderes cuando no eran tan grandes y le habría costado menos.
Olaf es sin duda una gran sorpresa. Parecía que iba a ser el típico graciosillo que se limita a pulular por ahí y provocar carcajadas, pero lo único que provoca es una gran ternura. Su personalidad inocente y soñadora hacen que sea todo un encanto, y sólo con verle andar te suelta una sonrisa.
Kristoff actúa del "no-típico-príncipe", siendo un chico solitario desde niño, sin más compañía que su reno Sven y que está acostumbrado a vivir alejado de la gente. Sin embargo, no duda en ayudar a Anna, aunque quizás esconda otros sentimientos. En el aspecto físico, me recuerda mucho a Febo, que también se alejó del canon físico de los príncipes Disney con una nariz algo más grande de lo normal. Es otro personaje muy desaprovechado y de gran profundidad que podría haber dado mucho más juego.
Sven es un simple pegote. Sin duda alguna, es el personaje menos original y más pesado. Lo único bueno son las charlas que mantiene con Kristoff, en la que su dueño habla por ambos y él se limita a poner caras.
Hans es uno de los príncipes (tiene 12 hermanos) de un reino lejano que llegan invitados a la coronación de Elsa. Enseguida desarrolla una relación con Anna, aunque ya se sabe que nunca hay que fiarse de quien acabas de conocer (por muy buenas vibraciones que te dé).
Los trols... uf. No me gustaron en absoluto. En el imaginario colectivo, tenemos a los trols como grandes, con medio cerebro y que si les da el sol se vuelven rocas. Pues éstos ya son rocas, para empezar. Luego, son expertos en la magia de los cristales y saben hacer buenos números musicales. Ahí lo dejo.
El duque de Weaselton, perdón Weselton... es... bueno, creo que de los cuatro que fuimos al cine ninguno pilló de qué iba ese viejo que baila imitando animales. Yo creo que sus intereses eran meramente comerciales, pero en un momento dado, incluso manda a sus matones (el de la izquierda me recuerda un montón a Patán Mocoso) a matar a Elsa en cuanto se les presente la oportunidad. Quizás por eso le echan luego de la ciudad con tantos guardias. La verdad, sólo es un personaje plano sin apenas personalidad.
Hay que aclarar que no es una película mala; es muy bonita y entretenida, pero sólo eso. Realmente, se ven pocas cosas originales, y éstas se limitan al estilo general, dejando a los personajes y la historia en un listón muy por debajo de muchos clásicos Disney, siendo superada en encanto hasta por Enredados. La historia posee muchos cabos sueltos y barbaridades que hacen que enarques las cejas a los pocos minutos de empezar la película. No obstante, en nivel de música han mejorado mucho las canciones, que en Enredados se hacen algo cansinas. Lo único que se pide es que se trabajen algo más las historias y se ponga más creatividad en ellas y en los personajes, para que no nos ofrezcan una y otra vez esa misma fórmula que hasta ahora les ha funcionado.












