El juego de LEGO Harry Potter salió a la venta las pasadas navidades. Desde entonces, no he dejado de jugar, y aún me queda un poco para terminarlo, pero es suficiente para dar mi opinión global.
Lo que más impacta es la visión de la historia en modo LEGO. Aparte del diseño de los personajes (familiar para los coleccionistas de sus sets de LEGO), las películas sufren una tremenda parodia llena de humor.
El videojuego tendrá dos partes, una para cuatro películas. Por lo tanto, en éste volveremos a descubrir el mundo mágico a través de los ojos de Harry, lucharemos contra el basilisco, liberaremos a Sirius y participaremos en el Torneo de los Tres Magos, además de enfrentarnos a Voldemort.
En cada nivel debes conseguir un número determinado de monedas (al destruir cosas o hacer hechizos) para llenar la barra de Mago Auténtico. También tienes que conseguir las cuatro partes del escudo de Hogwarts, los personajes ocultos y liberar a un alumno en peligro. Así se ganan los ladrillos dorados. Una vez tengas todos los de un nivel, podrás hacer una maqueta conmemorativa en los sótanos de El Caldero Chorreante.
Aparte de los escenarios correspondientes a cada nivel, puedes explorar el Callejón Diagon y sus tiendas y Hogwarts al completo. Hay casi 200 personajes jugables (casi tantos como ladrillos dorados), y muchos con características especiales. Por ejemplo, los personajes con libro pueden abrir armarios mágicos, los que tengan un animal o sean animagos te permiten cavar, etc.
A medida que se avance, se desbloquean nuevos hechizos y pociones. Entre los hechizos están Wingardium Leviosa, Lumos y Riddíkulo. Las pociones son la de fuerza (algo así como la poción mágica de Astérix), invisibilidad, poción de edad y poción multijugos, con la que puedes cambiar de personaje.
Aunque pasar de nivel es sencillo, hay algunas partes en las que resulta casi imposible encontrar una parte del escudo (como la parte de Dragones en la cuarta) o la barra de Mago (Sigue a las arañas de la segunda y La primera prueba de la cuarta).
En general, es un juego entretenido (quizá demasiado), que ayuda a ver la historia de Harry Potter desde otra perspectiva, más infantil e inocente.