Una nueva petición vía DeviantArt. La lista aumenta cada día, y si bien al principio halaga, luego viene el estrés. Suelo ser una persona tranquila, a menos que tenga una cosa importantísima e inaludible que hacer. Cuando el trabajo se acumula, puedo llegar a trabajar varias horas sin descanso simplemente por lograr esa sensación del deber cumplido.
No es que no lo disfrute; me encanta dibujar y algunos de los proyectos me están permitiendo ganar velocidad y buscar nuevas soluciones. También es cierto que luego está la persona tiquismiquis de turno que no sabe qué detalles son propios de un estilo ya prefijado y aunque hayas trabajado una semana en sus dibujos, pide cambios.
Quizás, si estuviera dentro de un proyecto verdadero, con todo prefijado y pudiéndome organizar mejor, las cosas serían diferentes. Ahora mismo, intento organizar todo el trabajo que me queda para evitar que mi subconsciente me obligue a pasar horas arañando la pantalla de mi tablet. Y me doy cuenta de que, por mucho que me guste, no quiero trabajar estresada. No quiero agotarme hasta este extremo día sí y día también. Quiero darme tiempo para disfrutarlo.
Aceptar peticiones en el mes más tranquilo del año no ha sido buena idea. O quizás sea el hecho de aceptar peticiones en sí. Creo que apechugaré con lo dicho y seguiré trabajando para terminar los dibujos prometidos, pero esta vez será la última y quien quiera algo, que lo pida educadamente y con tiempo. O que pague, que tampoco me vendría mal.
