En mi última clase de Ilustración, nos tocó un artículo sobre el bullying. Tomando como ejemplo mi propia experiencia, quise plasmar la situación de tener que ir obligatoriamente a clase para reencontrarse con los compañeros, como si fuera una carga de la que no te puedes librar.
Esta vez, teníamos una hora para hacer el dibujo y tenía que estar a color, por lo que usé la misma técnica que cuando estaba en el instituto: rotulador y lápices de colores. Dado que era para un artículo de un periódico, decidí usar el mínimo de colores posibles.
Últimamente siempre votamos al mejor dibujo, y el mío fue el que ganó. Con eso se demostró que es más fácil dibujar sobre un tema, por duro que sea, cuando lo has vivido.
