En marzo de 2010, estaba sin duda alguna en mi peor momento posible. Había tocado fondo en mi depresión, lo que para los entendidos significa vivir día tras día en una nada sin sentido, vacía, donde nada te puede hacer reaccionar. No tenía amigos, mis compañeros de clase me hacían bullying, mi familia pasaba de mí y acababa de volver de un viaje de "fin de curso" a París del que prefiero no hablar (aunque más o menos os lo podréis imaginar).
Ya había visto el tráiler antes de Avatar, pero apenas reaccioné (claro que también no me di cuenta de que era en 3D y me puse las gafas demasiado tarde). Luego, vi un póster gigante de la película en Disneyland. Y digamos que me llamó bastante la atención. Tenía algo... no sé...
Cuando volví a casa, estaba fatal. Los sucesos del viaje me habían hundido aún más, y el regreso a casa fue glacial. Por lo menos, empezaban las vacaciones, y conseguí que fuéramos al cine el siguiente lunes.
Las luces se apagaron y empezó una música mientras aparecía el logo de DreamWorks. Era una música parecida a la celta, lo cual me animó al instante (siempre he tenido cierta debilidad por ese tipo de música). La imagen dio paso al mar y, mientras nos acercábamos a una isla iluminada por dos estatuas gigantescas, la voz de un chico comenzó a narrar.
Lo primero que me recordó fue a Astérix. El diseño de los personajes tenía algo peculiar, a la vez familiar y por otro lado completamente nuevo. Obviamente, enseguida conecté con Hipo. No hacía tantos meses que, tras suspender cinco asignaturas, mi padre se me quedó mirando y dijo: "Tienes que cambiar".
Y había perdido la cuenta de las veces que él irrumpió en mi habitación y yo tuve que esconder en milésimas de segundo el dibujo en el que estaba trabajando. La única diferencia era que yo no tenía fuerzas para seguirlo intentando.
Y. bueno, es obvio que además me encantó el diseño del protagonista, sólo porque por casualidad aunaba ciertos rasgos que siempre me han llamado la atención (como el flequillo, que fuera el "pringado"...) y una forma de ser adorable. Y la película seguía con elementos que desde pequeña había ido recolectando como mis favoritos: dragones (la escena en la que Maléfica se transforma en dragón sigue siendo de mis favoritas), vikingos (que lograron que mi cómic favorito sea Astérix y los normandos) y todo ese estilo medio medieval, con unos diseños de objetos increíbles.
Y aparte de ese protagonista carismático que sabía burlarse de la adversidad y no se rendía jamás, hubo otro personaje que enseguida me recordó a mí.
No por esa aparición estelar con el fuego, sino por este gesto. Era como me sentía yo en ese momento, triste, abatida, y aunque hubiera tenido el arma más magnífica en las manos, no habría sido capaz de usarla.
Astrid resultó encajar con la imagen que yo pretendía dar, y que palo tras palo habían sepultado en la nada que era mi vida.
Lo empecé a notar a la segunda vez, y es que el doblaje es muy "Disney Channel", y cuando vi la película en versión original me di cuenta de la cantidad de matices que no habían sabido plasmar del personaje de Astrid, y que se habían eliminado por completo las referencias a literatura escandinava y a su antigua religión, lo que hoy ha sobrevivido como asatrú (véase el cambio de Helheim por infierno, las veces que Hipo dice "Dios" y cómo los insultos de los gemelos pasan a ser menos cultos).
Astrid no es la típica "quiero ser la mejor y voy a serlo", sino que desde el principio se puede observar cómo realmente se preocupaba por Hipo y quería ayudarle, aunque a su manera. Vemos cómo al principio siempre va muy seria y decidida, pero llega un momento en el que se suelta y, a partir de ahí, deja que se vean sus sentimientos: sonríe, se preocupa...
Es imposible describir el efecto que están teniendo esos dos personajes en mi vida, pero entre los dos me vi reflejada en ese momento, y de ahí que quisiera disfrazarme de Astrid en cuanto tuviera la ocasión.
Es una película que habla de la superación. La opinión que los demás se forman de uno puede estar más que lejos de la realidad. El cambio empieza en nosotros y, paso a paso, podemos lograr un mundo mejor en nuestro ambiente más inmediato. Y lo que no te mata te hace más fuerte.
En la escena del final, tras una montaña rusa de sentimientos, DreamWorks se atrevió a hacer algo que nadie ha hecho: darle a Hipo la cicatriz del guerrero. Porque es muy complicado que todo termine bien.
Pero, al final, se prometía un nuevo inicio. Y fue justo lo que sentí. Salí del cine sin dejar de darle vueltas a lo que había visto y sentido y de pronto supe que quería más. Que podía más. Que de pronto había recuperado las fuerzas y, lo más importante, la esperanza.
Pasito a paso, mi vida comenzó a cambiar. Empecé a abrirme poco a poco y mi familia dijo que estaba mucho más agradable. Me cambié de instituto e hice nuevos amigos y descubrí que aunque el pasado siempre estará allí, está en nosotros decidir si queremos que nos afecte más o menos. A principios de 2011, creé mi primer cosplay. Era de cartón, pero me hizo darme cuenta de mi capacidad de trabajo.
Aunque han sido años duros, ya que la depresión te puede perseguir durante toda la vida, siempre que he necesitado un empujón, tenía esta película para devolverme la sonrisa. Y luego llegó la serie, y ahora la secuela, y estoy alcanzando un punto de mi vida en el que me siento mejor que nunca. Por eso, no dejaré de agradecer, ya sea con mis dibujos u otros proyectos, la existencia de esta película maravillosa que me cambió la vida por completo; animándome a luchar por una causa que consideraba perdida: la felicidad.
Así que, perdonadme si a veces parezco una auténtica fanática y la "locatis de los dragones", pero le debo prácticamente la vida a esta película y siento que, por mucho que haga, nunca será suficiente para darle las gracias a DreamWorks. Y a Cressida Cowell, por supuesto, ya que sin sus libros, nada de esto habría existido.
¡¡Que paséis un feliz Día de los Dragones!!





Tía tienes todo mi apoyo, la manera en la que te ha influido esa película me parece increíble , espero que todo te vaya bien, tu familia esta bien con tigo ahora? Espero q si .
ResponderEliminarA mi tmbn me encanta dibujar y pintar, de hecho estoy haciendo un dibujo de CETD2. Si pudiera re lo enseñaría.
La gente que trata mal a otra por que si me da asco pero el pasado es el pasado aunque sea difícil olvidarlo, espero q todo te vaya bien . Como no he llegado al aniversario, mañana me hare las dos trenzas de hipo por ti (muxos bss)
Muchísimas gracias!! Todo ha ido mejorando en general y con mi familia costó, pero algunos familiares me han ayudado bastante.
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