1. Dar una imprimación de gesso. Es una especie de pasta blanca que se puede encontrar en tiendas de manualidades. Se dan capas densas y en la misma dirección: en la que seguirán las vetas de la madera.
2. Dar una capa base de acrílico marrón medio. Mejor que sea un tono parecido al final o un subtono que "pegue".
3. Dar la segunda capa de acrílico, esta vez de un tono ocre o beis.
4. Con cera de color marrón (que sea de una marca buena, o si no, no será lo bastante untuosa), pintar superficialmente y en dirección de las "vetas". Y el truco: difuminar la cera con los dedos.
Queda más natural porque el resultado es desigual: las pinceladas se superponen para dar diferentes tonos y no siempre hay la misma cantidad de cera.
Espero que le sirva a alguien. Un saludo!!


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