Tras tres semanas de trabajo cosiendo wefts y demás, ayer por fin pude rizar la peluca, con el método del agua caliente, y hoy la he peinado. Escogí el método del agua caliente para no estropear la peluca, aunque soportó la temperatura más alta de mi plancha de pelo. Este método sirve para cualquier peluca, y se basa en un choque de temperaturas. También puede servir para alisar una peluca.
Primero, elige si vas a usar rulos o trenzas. Los rulos dejarán rizos más grandes, y las trenzas un estilo ondulado. Dependiendo del número de trenzas o rulos y la cantidad de cabello que pongas, más grandes o pequeños saldrán los rizos. Luego, llena tu peluca, no te dejes nada, con los rulos o las trenzas. Si quieres un ondulado suave, bastará con dos o tres trenzas.
Calienta agua en un cacharro en el que sepas que va a caber la peluca entera. Mientras esperas a que rompa a hervir, llena otro cacharro equivalente con agua templada o fría del grifo y añádele cubitos de hielo. Cuando hierva el agua, apaga el fuego y sumerge la peluca, con cuidado de no quemarte. Mantenla sumergida durante un minuto y medio cronometrado (yo cuento en voz alta y nunca he tenido problema, pero es mejor no tentar a la suerte) y después, saca la peluca y ponla en el recipiente del agua fría. Déjala hasta que se derritan los cubitos. Este choque de temperaturas es el que deja la forma a la peluca, ya que con el calor las fibras de plástico de la peluca se "activan" y con el frío vuelven a su temperatura habitual, ya con la nueva forma.
Espera a que se seque del todo para quitar los rulos o las trenzas. ¡Y ya está!

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