Si hay algo que mola en el mundo de los monstruos es ser asustador. Y para ello quizás no haya más camino que elegir esa carrera en la universidad. O tal vez no.
Monstruos University arranca con la historia de Mike y cómo aumentó su pasión por ser asustador hasta límites insospechados. No será hasta la primera clase cuando se encuentra con Sulley, y ambos chocan sin darse cuenta de que están hechos para complementarse. El suspenso de la carrera por esas cualidades que ninguno de los dos puede llegar a poseer provoca que se unan a los Sustijuegos, en los que lo que se "juegan" es su reinserción en la carrera que tanto les gusta.
Entramos así en la manida historia del entrenador que hace campeón al equipo, y reconocemos al Mike Wazowski en todo su esplendor. Pero no será suficiente, ni aunque al principio parezca que la rabia por las inseguridades provocadas por los demás sirva para dar lo mejor de ti. Mike se verá obligado a aceptar que carece de la cualidad más importante para ser asustador, mientras que Sulley se volverá más humilde y comprenderá que no es nadie sin un poco de apoyo.
Esas nuevas dimensiones de los personajes llevan a comprender mejor su relación, básicamente de ayuda mutua para sacar sus mejores cualidades. Destacan los cameos, que básicamente se esperan, y que además ayudan en el desarrollo de la historia, para conectar las piezas del puzzle.
Por lo general, la historia se nutre de tópicos de universidades americanas, como la mascota del campus, las hermandades y ese profesor (o profesora) difícil de impresionar. Pero la estética que ya vimos en Monstruópolis se traslada al campus con edificios de pueblos del norte en plan gótico, y la diversidad de tipos de monstruos se despliega en abanico con los demás estudiantes. Aunque no faltan personajes tipo y los frikis de siempre, se vuelve a demostrar que el prepotente jefe de la hermandad líder no es tan bueno como parece, y que los frikis pueden hacer lo que se propongan.
Dejando de lado todo esto, el verdadero espíritu de la historia es demostrar cómo hay miles de formas de seguir un sueño, y que quizás nuestro verdadero potencial queda socavado por una obsesión que en realidad no hace más que esconderlo.
Cabe destacar el brillante diseño de los personajes y de la universidad, aunque resulta cabreante que haya carreras que se consideren menores, como la que sería equiparable al Diseño. La historia tiene muchas vueltas interesantes, y no hay que olvidar las pruebas de los Sustijuegos, y la forma en la que cambian las relaciones entre los distintos personajes. Randall incluso es amigo de Mike al principio, y luego es absorbido por la hermandad más popular. Y hasta los hechos más delirantes tienen su por qué, haciendo que la película deje bastante atrás a los últimos estrenos de Pixar, aunque tampoco propone muchas cosas nuevas. Lo que más se echa de menos: apariciones como la de los padres de Mike y Sulley (aunque de éste aprenderemos bastante) y de Celia, lo que hace suponer que Mike la conoció muchos años más tarde.






