Lo creáis o no, estas figuritas tienen la friolera de seis años. Las compré cuando salió la primera película (cuyo merchandising apenas llegó a España) y estuve mucho tiempo dándole vueltas a si las debía repintar o no. Esto fue durante el corto tiempo que me dediqué a los Ooaks.
Aquí tenéis el "antes". El que más miedo daba era Hipo y no me gustaban para nada los colores de la ropa de Astrid. Los había echado gesso hace varios meses, hasta que me ha dado el venazo y los he pintado. He tardado unas cuatro horas con descansos y he usado pintura acrílica.
Aunque estoy muy contenta con el resultado, me ha recordado el por qué ya no hago Ooaks: son muy poco agradecidos. Demasiadas horas de trabajo y mucho esfuerzo ocular.
Lo que terminó de convencerme para repintarlos fue que quería desesperadamente una figurita de Astrid de la primera peli (aquí la vemos junto al Hipo del merchandising oficial). Y ahora, puedo poner estas figuritas en mi colección sin ningún problema.